sábado, 3 de agosto de 2013

3. El velatorio

¿Quién habría hecho esto? ¿Por qué lo habría hecho? ¿Qué habría hecho mi madre para ser asesinada de tal manera? ¿Qué buscaba esa persona? Muchas preguntas rondaban mi cabeza.
-¿Y mamá? No me ha hecho la merienda.
-Tranquila, Lola. Ya te la hago yo.
-Pero... ¿Y mamá?
-Se ha ido de viaje... A un lugar muy lejos de aquí... -Intenté no llorar delante de ella.
-Yo quería ir.
Pensé en la posibilidad de que mi hermanita tambien fuese asesinada.
-No te habría gustado, peque -sonreí muy forzadamente.

Le hice la merienda a Lola y fui corriendo a mi habitación. Abrí el baúl del vestuario "anticuado", ya que ahí guardaba la ropa mas sosa. Y en ese momento, necesitaba ropa negra.
-Mañana es el velatorio, a las 12 de la mañana -dijo un encargado de la funeraria.
-Vale -respondió mi padre.
Lola aún no lo sabía, y era mejor mantenerlo en secreto, por su bien.

Al día siguiente, me desperté pronto. Me dí una ducha y al salir abrí el baúl para cojer la ropa adecuada. Me vestí una camiseta negra, pero como tenía un dibujo del logo de Los Rolling Stones me puse una chaqueta encima. Luego, busqué un pantalón largo oscuro y unas botas.
Cojí una cazadora para tapar tanta vestimenta oscura de Lola, y de que no se enterase de... eso. Salí a las 11:30 de casa con mi padre y nos dirigimos al Tanatorio.
-Por favor, date prisa. No quiero llegar tarde.
-Tranquila, hija. Estamos llegando.

Al llegar estaba allí TODA la familia para darnos el pésame, todos y un señor muy extraño cerca del ataúd de mi madre. No le di importancia, creí que sería el encargado. Se acercó a mi madre mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie no observaba, le dijo algo a mi madre y se fue. Me dio tiempo a mirarle la cara. Era un hombre de unos 30-40 años. Pelo negro y corto, ojos castaños claros, al parecer llevaba lentillas; tenía un pequeño bigote postizo. Llevaba una gabardina marrón, como en las pelis de detectives. Salió corriendo, me asomé a la ventana para fijarme bien en el, pero por desgracia me vio. Me echó una mirada asesina y luego se fue por la acera con la cabeza baja. Yo me asusté, claramente, y ese miedo me impulsó a abrazar a mi padre en busca de protección.

¿Y si ese hombre venía a por mí como fue a por mi madre? En ese momento tenía mucho miedo en mi interior.

Al llegar a casa, Lola estaba dormida en el sofá, viendo Los Simpsons. Me acerqué a ella, la tapé con una manta y apagué la tele.
-Oye, Mel. Hay aquí una carta con tu nombre -Me dijo levantándose del suelo.
-¿Ah, si? ¿Dónde estaba?
-Aquí, debajo de la puerta.
-Ya la abriré en mi cuarto.
Cojí algo en la cocina para comer y subi corriendo a mi cuarto. Al llegar, cerré la puerta despacio y me senté en la cama a abrir el sobre. Empecé a leerlo con desprecio, por que era de "el mejor novio del mundo".
Hola Melanie. Soy Bruno.
Sé que nos viste a Ali y a mí en el parque, me lo ha dicho Jeny muy cabreada -Bendita Jeny jeje-. Quería perdirte disculpas, ya que no respondes ni a las llamadas ni a los mensajes. No sé lo que me pasó, osea, te estabamos esperado, y una cosa llevó a la otra y... Acabamos besándonos.
PD: Que te pasa? No te conectas al WhatsApp desde ayer a la mañana, y sueles estar en línea.

Es posible que no se haya enterado de la muerte de mi madre. ¿Posible? Seguro.

Terminé de hacerme las maletas mientras le enviaba un mensaje a todos mis amigos:
Gente! Lo siento en el alma, pero me voy a vivir a Míchigan. Seguiremos en contacto.
La mayoría me respondio, pero no me molesté en mirar.

Llaman al timbre. Tu padre está comiendo algo y eres la única que lo oye. ¿Que haces?
-PAPÁ!!! QUE ESTÁN LLAMANDO AL TIMBRE!!!
Nadie responde y siguen timbrando. Ahí es cuando llegas a tal punto de desesperación en el cuál estás obligada a abrir tú.
Abrí y al verle cerré de un portazo. ¿Que quería ese tipo?

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