Volvió a llamar al timbre y a decir detrás de la puerta "Sé que estas ahí. Ábreme. Porfavor."
-Melanie, ¿quién es?
-Nadie papá, se han equivocado.
-Pues ábrele y díselo.
Abrí la puerta con mirada de asco, y este al verle se lanzó a mis labios. Yo lo rechacé, como no, empujándolo hacia fuera.
-¿Qué haces? ¿Qué quieres?
-¿No has leído la carta?
-Sí, y también he visto como le comías los morros a Ali.
-Venga, mi niña, perdóname -dijo acercándose a mí lentamente.
-¿Ah, sí? ¿Sigo siendo... tu niña? -dije con voz seductora acercándome a él.
-Claro que sí, princesa -se acercó más a mi con la intención de besarme.
-Pues toma, príncipe -le di un pisotón y un cabezazo- ¡No te me vuelvas a acercar, chaval! -cerré la puerta de un golpe y subí corriendo a mi habitación.
-Pe-pero...
Fue lo último que le oí decir. Llegué a mi cuarto y me tiré a la cama, giré la cabeza y mis ojos se centraron en una foto que había en la mesita de noche.
*FLASHBACK*
Tarde de sábado. Yo tenía 8 años. Estaba en el campo, en la casa de mis abuelos, cuando llegan mis padres en el coche. Yo corro a abrazarlos y mi madre me lleva a un lado.
-Mel, cariño, tengo algo que decirte.
-Mamá, ¿has engordado?
Se rie y continúa.
-Vas a tener una hermanita, cielo.
-¡¿Qué?! -Me quedo boquiabierta.
-Hace unas semanas vino la cigüeña -le guiña un ojo a mi padre y sigue- y me ha regalado un bebé.
-Y... ¿te lo has comido?
-¡No! Me lo ha guardado en la barriga hasta que estea listo para salir.
-¡Que chuli! ¡Yo quiero uno!
Echa una carcajada y me dice:
-Mañana vamos a ToysЯus y te compro un Nenuco para que vayas practicando -dice sonriendo
La abrazo y llega mi padre con la cámara.
-A ver, decid... ¡PATATA!
*FIN DE FLASHBACK*
Abrí los ojos. Eran las 6 de la tarde. Me había quedado dormida. Me giré hacia el lado de la puerta y allí estaba Ali.
-Hola, Mel.
-No me vuelvas a llamar Mel JAMÁS. Para ti, Melanie.
-Vale, Melanie.
-¿Cómo has entrado?
-Me ha abierto tu hermana.
-Ah... Y, ¿qué quieres?
-Hablar.
-¿De qué? ¿De tu novio nuevo?
-¿Quién? ¿Bruno? No. Me pidió que nos besaramos porque quería cortar contigo sin hacerte daño, y que nos pillaras, pero al ver el dolor que sentías se arripintió. No pensé en la posibilidad de que pudieras haberte enfadado conmigo.
-¿Romper conmigo? ¿Por qué?
-No sé... Se ve que no quería una relación a distancia... Hablando de eso: ¿Que es eso de que te vas?
-Si, a Míchigan.
-¿Tan lejos?
-Ya... Eso es lo que dije yo.
-Por cierto, ¿Que haces vestida de negro?
-No sé... -Me empezaron a caer lágrimas sin control, pero no mostré signos de tristeza.
-¿Qué pasa? ¿Qué he dicho?
-Nada... Nada...
-Vale... ¿Y tu madre? No la he visto abajo.
-No... La he visto... -Me caen muchas más lágrimas.
-Mel, ¿Qué ha pasado?
Me altero un poco y empiezo a gritar.
-¡¿Qué pasa?! ¡¿Que nadie se entera de nada que pasa en e barrio?!
-Pero, ¿Que ha pasado?
-¡¿Que mi madre ha sido asesinada?!
Se quedó con la boca abierta y yo me lancé de boca a la almohada.
-Lo... Lo siento Mel... No lo sabía...
-¿Cómo lo ibas a saber, si estabas ocupada pensando en otras cosas? -dije con voz ronca.
-Y dale... ¡Que ese beso no significó nada!
-¿Seguro? -levanto un poco la cabeza.
-¡Claro tonta! -Me abraza fuerte- Siento mucho lo de tu madre. ¿Sabes quien ha sido?
-Tengo sospechas...
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