martes, 13 de agosto de 2013

12. Nuevas amigas

Ahí estaba. Contándole todo a una completa extraña. Bueno, extraña no. Era Chris. Tomé aire y empecé a hablar.
-Yo vivía en California, pero un día mataron a mi madre. El asesino sigue suélto y mi padre nos trajo a vivir aquí lo antes posible. Nada más llegar, me he morreado con Marcos. Esta noche he soñado con mi madre. Medio muerta me dijo «Me has olvidado. Has cambiado. Pensé que me querías» -lo dije todo de golpe. Solté un montón de aire aliviada, pero la cara de extrañeza de Chris no me ayudaba.
-Y... ¿Sabe dónde vivís ahora?
-¿Quién? ¿El asesino? No... No.
-Joder tía. Siento lo de tu madre -me dio un abrazo.
-¿Y que tal tú? ¿También con rolletes?
-Yo ya me he asentado -dijo riendo.
-Cuenta, cuenta. ¿Quién es?
-Un chico rubio... -susurró sonrojándose.
-¡¿BRYAN?!
-Sii -le salió una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Muy bien eh! ¡Es muy guapo!
-Y mío -dijo riendo.
Nos reímos las dos.

Tocó el timbre, Chris acabó la bebida y nos fuimos a clase. Las 3 primeras horas pasaron muy deprisa. En la hora del recreo, me compré un bocadillo y me fui al patio con Chris. Nos sentamos en un banco a hablar. La conocía desde hacía poco, pero me llevaba genial con ella.
Me presentó a sus mejores amigas: Rossie, Anna, Nicole y Pao. Muy majas. Dimos un paseo por todo el patio y encajamos. Me dieron su numero las cinco para luego Whatsappear. El día acabó rápido.

A las 5 recogí a Lola en el cole. Se quedaba en el comedor y ya no venía para casa hasta la tarde.
En vez de ir a casa, nos fuimos al parque. Ella se fue a jugar con sus amigas y yo quedé con las mías, con mis nuevas amigas. Dimos una vuelta por el parque, ya que tenía que vigilar a Lola.

¡Tenían móviles chulísimos! Chris un Samsung Galaxy lll; Rossie un Huawei enorme; Anna un Sony Xperia I; y Pao y Nicole un Samsung Galaxy Mini. Y yo con mi Samsung Galaxy Y tan ricamente.
Lo estabamos pasando bien, pero notaba a Chris un poco triste.
-¿Que te pasa?
-Creo que a Bryan le gusta otra...
-¡Qué tontería! Le gustas tú.
-¡Y tú que sabrás!
-¿Sospechas de alguien?
-No, pero lo noto distante, como si se fijara en otra. He intentado que quedáramos, pero siempre dice que no le apetece.
-Vaya... pues no sé... no le he visto fijarse en otra.

Tenía muchas ganas de llorar, lo notaba. Tenía lágrimas en los ojos, así que le susurré al oído.
-¿Un abrazo? -extendí los brazos.
-¡Sii! -se lanzó a mis brazos sollozando. Normal. Pobrecita.
-Veengaa, no llores -dije acariciándole el pelo.
Las demás chicas estaban en una chuchería.
-¿Cómo no voy a llorar? Ahora seguro que rompe conmigo.
-Si te cambia por otra, es que no te merece. Como me entere de quién es esa... zorra.
-Llevamos 2 años juntos.
-Ai Dios -me llevé una mano a la frente, ella se asustó y se puso a llorar otra vez.
Pronto llegaron las otras y me ayudaron a consolarla.

Ya era tarde. Eran las 6 y media. Llamé a Lola, me despedí de mis amigas y nos fuimos a casa. Lola se fue corriendo. Por el camino me encontré a Bryan.
-Oye, eres el novio de Chris, ¿no?
-Sí.
-Pues más te vale tratarla bien, y ni se te ocurra dejarla por otra, ¿está claro?
-Lo que tú digas -me miró con una cara que nunca se la había visto a un chico.
-Pues eso.

Dicho esto, me dirigí hacia casa, pero me agarró del brazo, tiró de mí y en un abrir y cerrar de ojos me encontraba pegada a sus labios.

2 comentarios: