La miré. Estaba sonriente. ¿Cómo le iba a decir que no? Asentí, pero no se atrevió a pedirle nada, así que nos fuimos. Nos sentamos en un banco en el centro.
-Mel, tengo que decirte algo. He visto a un hombre rondando tu casa. Entró buscando algo y luego se metió en el coche en dirección al aeropuerto.
-¿Qué estás diciendo? ¿Que sabe dónde estamos?
-Pero ¿quién?
-El asesino que mató a mi madre.
-¿Ha muerto tu madre?
La miré boquiabierta.
-¿No lo sabías?
-Pues... No... Lo siento cielo...
-Tranquila, no pasa nada -en realidad estaba destrozada por el hecho de que mi mejor amiga no conociera esa terrible tragedia.
-¿Sabes? He roto con Bruno.
-¡¿Habéis salido juntos?!
-Si...
-Ah... Vale...
Seguro que han roto por que le ha engañado.
-¿Por qué habéis roto?
-Me ha sido infiel.
-¡Toma!
-¿Qué?
-No... Nada.
Le dí el número de Bryan ya que me lo había pedido y empezaron a chatear.
Se hizo de noche y volví a casa. Hacía frío, así que me puse una sudadera de ChupaChups. Coloqué la capucha en la cabeza y metí las manos en los bolsillos. Las luces de las farolas no eran muy potentes por lo que no veía bien por dónde pasaba.
Mi mente se centraba en un sólo objetivo: el asesino. ¿Qué quería de nosotros? ¿Por qué mató a mi madre? Dios...
Llegué a casa y mi padre estaba haciendo la cena de Navidad.
-Papá. Si cenamos los 3 sólos esto va a ser un rollazo.
-Tranquila cielo. Van a venir también Ali y sus padres.
-¿Y su hermano?
-También.
-Joder. Me cae fatal.
-¡Esa boca!
-Perdona... Pero es un guarro. Cada vez que lo veo me mira el escote.
-Pues ponte jersei. Anda, déjame cocinar tranquilo. Ve a tu cuarto o algo.
-Vale -agarré mi móvil y subí la corta escalera.
Entré en mi cuarto, cerré despacio y me tiré en la cama desbloqueando el móvil. Ví a Bryan y a Ali en linea.
-Qué raro -ironicé.
Encendí el ordenador e inicié sesión en Twitter. Ali y Bryan ya ponían tweets empalagosos, igual que Rossie y Danny y que Anna y Peter.
También estube hablando con Chris por Skype.
Chris: Hola.
Yo: Hola
Chris: ¿Qué? ¿Tu amiga ya está con Bryan?
Yo: ¿Vienes al cine? -quise cambiar de tema.
Chris: ¿Cuándo?
Yo: Mañana, que hoy tengo cena.
Chris: Ok.
Yo: Chao.
Me desconecté antes de que pudiera responder. Me asomé a la ventana y vi llegar a Ali con su hermano y sus padres. Su padre estaba muy nervioso. Entraron en el edificio y al llegar a nuestra puerta, entraron ya que la habíamos dejado abierta.
Me puse el vestido que me había comprado con Marcos y con unos tacones no muy altos del mismo color: verde esmeralda. Bajé las escaleras y conduje a Johny y sus padres al salón. Mi padre iba detrás. Se sentaron y estuvieron hablando mientras James intentaba hackear el WI-FI. Me hacía gracia la cara que ponía cada vez que fallaba. Ali, Lola y yo pusimos la mesa.
-¿Qué tal con Bryan? ¿Ya sois pareja? -dije dándole con el codo suavemente.
-Shh. Que están ahí mis padres.
Los miré. Estaban hablando tranquilamente, pero su padre estaba observando la casa, cada rincón. Le había gustado mucho.
-Vamos a mi cuarto.
Dejé los cubiertos en la mesa y subí a mi cuarto con Ali pisándome los talones y el guarro de su hermano junto la escalera. Seguro que me quería ver las bragas. Que asco de tío.
-¡Que pasada de habitación! -gritó tirándose en mi cama.
-Gracias, pero aún no está decorada del todo.
-¿Tienes baño propio? -empujé una puerta con el trasero- Que chollazo, tía -se levantó de la cama entrando en el baño.
Se puso a registrar todos los cajones y yo me puse enfrente el espejo colocándome bien el escote del vestido.
-No hace falta que te lo subas tanto, guapa -James estaba apoyado en el marco de la puerta.
-¿Qué quieres?
-¿Yo? Muchas cosas... -dijo acercándose a mí y rodeando sus brazos en mi cintura.
-Lárgate de aquí -le dí un empujón contra la puerta y cerré fuerte. Volví al espejo y me hice unas ondulaciones en el pelo.
-¿Qué pasa? ¿Ha venido James?
-Sí... -miré a Ali y no pude contenerme la risa- ¡Tienes crema solar en la nariz! -solté tal carcajada que caí en la cama.
En pocos minutos nos llamaron para cenar. Bajamos rápidamente. Ya estaban en la mesa comiendo. Quedában dos sitios, por desgracia, me tocaba al lado de James. Cenamos.
Al acabar eran las 11 más o menos cuando sonó el timbre. Fui abrir y era Marcos. James iba detrás de mí.
-Hola cielo.
-Hola -respondió sonriente, pero su cara cambió al ver a James.
-Hola -dijo James detrás de mí apoyándose con una mano al marco de la puerta.
-¿Éste quién es?
-El hermano de Ali -le miré- ¿Puedes volver a la mesa?
-Claro... -se dio la vuelta y percorrió el pasillo hasta el comedor.
-Ah vale. ¿Qué te iba a decir... Quieres dar una vuelta?
-Espera que le pregunto a mi padre y me cambio.
-Pero si estás perfecta.
Sonreí y fuí hacia mi padre.
-Papá, ¿puedo dar un paseo con Marcos?
-Claro, pero no vuelvas tarde.
-¡Gracias papi!
Oí bufar de rabia a James. Me hizo gracia. Cojí mi móvil, lo metí en un bolso de noche y salí con Marcos.
Estuvimos un buen rato caminando y hablando. Pero me sonó el móvil.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
Yo: ¿Diga?
Papá: Carinó, soy yo. Sólo era para decirte que no hace falta que vengas tan pronto.
Su voz temblaba, como de nerviosismo. Se oían voces de fondo.
Yo: Gracias, pero ¿por qué?
Papá: N-no, por nada.
Yo: Papá, ¿qué pasa ahí?