lunes, 2 de septiembre de 2013

22. Mierda, Melanie

***NARRA MARCOS***

Me había quedado en la puerta como me había ordenado Mel. Los oía a ella y al señor que tenía el arma. Me estaba desesperando. Dejaron de hablar al decir:
-Tú no sabes nada de mí.
-Ni quiero.
-Niña, me tiener harto.

Mel odia que la llamen niña. Pocos seguntos despues oí un disparo y un grito femenino.
-Mierda, Melanie.

Entré corriendo y estaba tirada en el suelo. Noté lágrimas correr por mi cara. Me agaché y la miré. Luego le eché una mirada asesina al hombre.
-¿QUÉ HAS HECHO?
-Pero...
-Ni peros ni hostias. ¡¿Acabas de disparar a mi novia?! -Me levanté y caminé hacia él mientras el padre de Melanie me miraba raro como diciendo '¿novia?'
-Si, pero...
-Me cago en tu puta madre, cabrón.

Cogí toda la fuerza que pude reunir y alcé mi puño dándole en toda la cara haciendo que se desplomara en el suelo. Luego fui junto al señor Lean (el padre de Melanie) para desatarlo. Seguidamente me lo agradeció.
-¿Eres el novio de Melanie, eh?
-Mierda, Melanie -repetí, la miré y la cogí en brazos para tumbarla en el sofá-. Aguanta, por favor -le dí un beso en la mejilla y me dirigí al padre-. ¡Llama a una ambulancia!
-Voy, voy.

Caminé hacia la puerta del baño, pero antes le quité el arma al señor que ahora estaba en el suelo. Abrí y una niña pequeña me abrazó. La cogí en brazos ya que estaba muy asustada y me aparté para que pudieran pasar los demás.
-Gracias, Marcos. ¿Y Mel?
-La han disparado. Está en el sofá -susurré para que Lola no me oyera. Ella seguía agarrándome fuerte y sollozando. Seguramente pensaba que yo era su padre. Da igual.
-¡¿QUÉ?! -gritaron Ali y James a la vez. La preocupación de James por Mel me extrañaba.
En pocos minutos, llamaron al telefonillo los de la ambulancia.
-Llévate arriba a Lola -me ordenó Ali.
-Vale.

Subí las escaleras tan rápido como pude y flipé con la cantidad de habitaciones que había.
-¿Cuál es tu habitación?
-¿Tú quién eres? -preguntó asustada limpiándose las lágrimas.
-Soy el novio de tu hermana -dije vocalizando para que me entendiera.
-Hablas muy raro. Es la tercera de la derecha -apoyó su cabeza en mi pecho de nuevo.

Sonreí al oír su comentario pero en vez de reír me centré en buscar su cuarto. Claaarooo. La habitación que tiene en la puerta un póster de un unicornio. Como no. La de Mel era la que tenía una M en la puerta. Bajé y tenían a Mel en una camilla y la policía había cogido al asesino y lo llevaron a la cárcel.

Estaban sacando la camilla por la puerta, pero me acerqué a ella.
-Mel... No te mueras... -le cogí la mano y se la besé- Por favor...

Se la llevaron a la ambulancia. Me quedé destrozado. Me senté en el suelo con las manos en la frente.
-Bueno, yo me voy.
-Vale -respondió su padre.

«Mel, no te mueras...» Pensaba. Había empezado a llover. Volví a casa dándole patadas a una piedra. Joder. Hace un mes me llevaba a todas las nuevas a la cama y ahora... Estaba llorando por una chica que posiblemente se esté muriendo.

1 comentario:

  1. Ö mel no puede morir como me puedes dejar asi siguiente yaa porfis me encanta *.*

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