Papá: Nada, cariño. Tú... Sin prisas.
*FIN LLAMADA TELEFÓNICA*
Antes de colgar escuché una voz masculina que decía «Tú, deja el móvil». Eso me daba mala espina.
-Marcos, tenemos que volver. Algo está pasando en mi casa -Estaba nerviosa.
-Claro.
Dimos la vuelta y volvimos a casa a cada paso que daba mi nerviosismo aumentaba. Llegamos al edificio. Entré y al llegar me dí de cuenta que no llevaba llaves, así que cogí la del felpudo.
Antes de introducir la llave en la cerradura, puse la oreja en la puerta a ver si se escuchaba algo. Oí una voz aguda llorar. ¡Lola! Una voz masculina dando órdenes, pero no reconocía de quién, y unos golpes en una puerta.
Sin dudarlo, giré la llave, pero antes de abrir Marcos me paró.
-Espera -dijo agarrándome del brazo.
-¿Qué pasa?
-Puede ser peligroso.
-¿Qué es lo peor que me puede pasar?
-¿Que te maten, por ejemplo? -dijo sarcásticamente.
-Como mi madre... ¿Estará ahí dentro el asesino?
-¿Qué asesino? -¿explicarlo otra vez? Si claro.
-Uno. Lo siento, tengo que entrar.
Abrí y vi a mi padre en el suelo con las manos atadas y un pañuelo en la boca. Lola, Ali, su hermano y su madre estaban encerrados en el baño, se oían sus voces. Me escondí detrás de la puerta.
Observé al padre de Ali apuntando con una pistola al mío, sudando y mi padre también. Estaba apunto de apretar el gatillo así que tuve que intervenir.
-¡ESPERA!
-¿Tú que haces aquí?
-¿Por qué lo quieres matar?
-No es asunto tuyo.
-También mataste a mi madre.
-No es asunto tuyo.
-¡Sí, sí que es asunto mío! Has matado a mi madre, ¿y ahora pretendes matar a mi padre? De eso nada.
-¿Y qué vas a hacer?
-¿Por qué quieres joder mi familia?
-Por que me da la puta gana.
-¿Qué te hemos hecho?
-Vosotros nada, tu madre sí.
-¿Qué te ha hecho mi madre tan horrible como para asesinarla? ¡¿Por qué has tenido que destruir una parte de mi vida?! -se me nublaba la vista a causa de las lágrimas.
-¡Yo la quería! Pero llegó tu padre y la enamoró -miré a mi padre indefenso en el suelo y conseguí quitarle el arma mientras el se frotaba los ojos con una mano. La alejé un poco pero se dio cuenta. Me cogió la pistola y me apuntó con ella- Así que decidí que si tu madre no era mía, no sería de nadie.
-Pe-pero, no hace falta matar a nadie más- vi a Marcos entrar pero le hice una señar para que se fuera. Se quedó en el hall.
-Solo quiero vengarme, niña.
-¡No me llames niña! -lo odiaba.
-¿Por qué? ¿A la niña no le gusta?
Me estaba enfureciendo.
-¿Y encierras a tu familia en el baño?
-Es para que no presencien esto.
-¿El qué? ¿Lo cabrón que es su padre?
-Yo no soy un cabrón.
-¡Que va! Eres una hermosa persona -ironicé.
-Tú no sabes nada de mí -Me apuntaba a la cabeza, pero se le cansaba el brazo y lo bajó un poco.
-Ni quiero.
-Niña, me tienes harto.
Pensaba que de un momento a otro entraría la policía, pero mi espera no daba resultado. Tenía mucho miedo. Mi mirada no se apartaba del arma. Su mano temblaba sobre el gatillo.
Vi cómo su dedo índice resbalaba disparando la pistola. En pocos segundos noté cómo una bala atravesaba mi hombro derecho. Sangraba, mucho. Intentaba parar la sangre pero perdí la consciencia y caí al suelo.
Siguiente yaaaa!!!!!
ResponderEliminarSiguiente yaaa me encantaa
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