lunes, 2 de septiembre de 2013

23. Lo de guapa sobra

***NARRA MELANIE***

Me desperté en una habitación blanca. Tenía la vista nublada. Unas 10 personas se acercaron a mi sonrientes. Entró un señor por la puerta. Creo que era el médico.
-Hola, Melanie.
-¿Quién? -miré alrededor.
-Tú.
-¿Me llamo Melanie?

Miró unos papeles y luego volvió a mirarme.
-A ver, has estado dormida 4 días y te hemos extraído la bala de la clavícula, pero al caer al suelo te has golpeado la cabeza. Tienes amnesia temporal.
-¿Y estas personas quiénes son?
-Yo soy Ali -una morena se sentó en la cama- soy tu mejor amiga desde siempre. Estes son Chris, Anna, Rossie, Pao, Nicole, Peter, Bryan, Danny y Marcos -fue señalando uno a uno.
-¿Mi mejor amiga? A ti no te conozco de nada -estaba asustada. Me pegué a la pared que tenía detrás y abracé mis piernas.
-Chicos, es mejor que la dejéis descansar.

Uno de ellos bastante guapo se acercó a mí y me besó la mejilla, pero lo paré.
-¿Qué haces?
-Darte un beso, guapa.
-Lo de guapa sobra.
-Justo lo que me dijiste en aquel avión. Pensé que no volvería a oí tu voz.
-Mira, pareces majo, pero no me acuerdo de tí.
-Ahora descansa.

Salió por la puerta y yo me puse a pensar.

«Bryan me suena, igual que Danny y Peter. También las chicas... Chris, Ali, Anna, Nicole... Pao y Rossie. ¿Pero Marcos? No me acuerdo de él»

Vi un móvil en una mesilla al lado de mi cama y supuse que sería el mío. Conseguí desbloquearlo y revisé todo para ver si me acordaba. Entré en WhatsApp y vi conversaciones con todas las personas que me vinieron visitar antes. Busqué Marcos.

[19:46]
Yo: Hola cielo.
Marcos: Hola carii.
Yo: ¿Hoy quedamos?
Marcos: Claro, te tengo una sorpresa.
Yo: ¡Que guay! ¿Qué es?
Marcos: Una sorpresa.
Yo: Ja ja. Que malo. Bueno, chao que tengo que ir a la compra con mi padre.
Marcos: Vale adiós.
[20:04]

-¿Es mi... Novio? ¿Tengo novio? -susurré para mis adentros.

En poco rato me quedé dormida.

*Toc, toc* Un ruido me extrajo de mis sueños. Era la morena de antes.
-Hola Anna.
-No, no. Yo soy Ali.
-Perdona... ¿Y yo?
-Tú Melanie, pero te llaman Mel.
-¿Por qué?
-Por que tú lo has dicho.
-¿Cuándo? ¿Dónde? No me acuerdo de nada...
-Pues vámonos de este deprimente hospital y vayamos a dar una vuelta.
-¿Podemos?
-Ya tienes el alta.
-Vale. Pero no tengo ropa.
-Sí, te he traído una muda -dijo enseñándome una camiseta blanca con la bandera del Reino Unido con las palabras London Kiss, unos shorts vaqueros y unas vans blancas.
-Gracias -cogí la ropa y me metí en el baño para cambiarme.

«¿Por qué me pasa esto a mí? Ojalá me acordara de todo... De mi vida...» Un montón de pensamientos rondaban mi cabeza. Me empezaba a doler y sentí un ligero mareo. No aguantaba de pie y caí desmayada.

----------------------------------------------------------------------------------------------

Holaa lectores and lectoras ;)
Os habla Little Girl, o como me llamo en Tuenti, Lauritta Photakas. Aprovecho para deciros que subo new cap cada 5 comentarios en el último.

Ah, y gracias por leer :3

22. Mierda, Melanie

***NARRA MARCOS***

Me había quedado en la puerta como me había ordenado Mel. Los oía a ella y al señor que tenía el arma. Me estaba desesperando. Dejaron de hablar al decir:
-Tú no sabes nada de mí.
-Ni quiero.
-Niña, me tiener harto.

Mel odia que la llamen niña. Pocos seguntos despues oí un disparo y un grito femenino.
-Mierda, Melanie.

Entré corriendo y estaba tirada en el suelo. Noté lágrimas correr por mi cara. Me agaché y la miré. Luego le eché una mirada asesina al hombre.
-¿QUÉ HAS HECHO?
-Pero...
-Ni peros ni hostias. ¡¿Acabas de disparar a mi novia?! -Me levanté y caminé hacia él mientras el padre de Melanie me miraba raro como diciendo '¿novia?'
-Si, pero...
-Me cago en tu puta madre, cabrón.

Cogí toda la fuerza que pude reunir y alcé mi puño dándole en toda la cara haciendo que se desplomara en el suelo. Luego fui junto al señor Lean (el padre de Melanie) para desatarlo. Seguidamente me lo agradeció.
-¿Eres el novio de Melanie, eh?
-Mierda, Melanie -repetí, la miré y la cogí en brazos para tumbarla en el sofá-. Aguanta, por favor -le dí un beso en la mejilla y me dirigí al padre-. ¡Llama a una ambulancia!
-Voy, voy.

Caminé hacia la puerta del baño, pero antes le quité el arma al señor que ahora estaba en el suelo. Abrí y una niña pequeña me abrazó. La cogí en brazos ya que estaba muy asustada y me aparté para que pudieran pasar los demás.
-Gracias, Marcos. ¿Y Mel?
-La han disparado. Está en el sofá -susurré para que Lola no me oyera. Ella seguía agarrándome fuerte y sollozando. Seguramente pensaba que yo era su padre. Da igual.
-¡¿QUÉ?! -gritaron Ali y James a la vez. La preocupación de James por Mel me extrañaba.
En pocos minutos, llamaron al telefonillo los de la ambulancia.
-Llévate arriba a Lola -me ordenó Ali.
-Vale.

Subí las escaleras tan rápido como pude y flipé con la cantidad de habitaciones que había.
-¿Cuál es tu habitación?
-¿Tú quién eres? -preguntó asustada limpiándose las lágrimas.
-Soy el novio de tu hermana -dije vocalizando para que me entendiera.
-Hablas muy raro. Es la tercera de la derecha -apoyó su cabeza en mi pecho de nuevo.

Sonreí al oír su comentario pero en vez de reír me centré en buscar su cuarto. Claaarooo. La habitación que tiene en la puerta un póster de un unicornio. Como no. La de Mel era la que tenía una M en la puerta. Bajé y tenían a Mel en una camilla y la policía había cogido al asesino y lo llevaron a la cárcel.

Estaban sacando la camilla por la puerta, pero me acerqué a ella.
-Mel... No te mueras... -le cogí la mano y se la besé- Por favor...

Se la llevaron a la ambulancia. Me quedé destrozado. Me senté en el suelo con las manos en la frente.
-Bueno, yo me voy.
-Vale -respondió su padre.

«Mel, no te mueras...» Pensaba. Había empezado a llover. Volví a casa dándole patadas a una piedra. Joder. Hace un mes me llevaba a todas las nuevas a la cama y ahora... Estaba llorando por una chica que posiblemente se esté muriendo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

21. Eres una hermosa persona

Papá: Nada, cariño. Tú... Sin prisas.

*FIN LLAMADA TELEFÓNICA*

Antes de colgar escuché una voz masculina que decía «Tú, deja el móvil». Eso me daba mala espina.
-Marcos, tenemos que volver. Algo está pasando en mi casa -Estaba nerviosa.
-Claro.

Dimos la vuelta y volvimos a casa a cada paso que daba mi nerviosismo aumentaba. Llegamos al edificio. Entré y al llegar me dí de cuenta que no llevaba llaves, así que cogí la del felpudo.

Antes de introducir la llave en la cerradura, puse la oreja en la puerta a ver si se escuchaba algo. Oí una voz aguda llorar. ¡Lola! Una voz masculina dando órdenes, pero no reconocía de quién, y unos golpes en una puerta.

Sin dudarlo, giré la llave, pero antes de abrir Marcos me paró.
-Espera -dijo agarrándome del brazo.
-¿Qué pasa?
-Puede ser peligroso.
-¿Qué es lo peor que me puede pasar?
-¿Que te maten, por ejemplo? -dijo sarcásticamente.
-Como mi madre... ¿Estará ahí dentro el asesino?
-¿Qué asesino? -¿explicarlo otra vez? Si claro.
-Uno. Lo siento, tengo que entrar.

Abrí y vi a mi padre en el suelo con las manos atadas y un pañuelo en la boca. Lola, Ali, su hermano y su madre estaban encerrados en el baño, se oían sus voces. Me escondí detrás de la puerta.

Observé al padre de Ali apuntando con una pistola al mío, sudando y mi padre también. Estaba apunto de apretar el gatillo así que tuve que intervenir.
-¡ESPERA!
-¿Tú que haces aquí?
-¿Por qué lo quieres matar?
-No es asunto tuyo.
-También mataste a mi madre.
-No es asunto tuyo.
-¡Sí, sí que es asunto mío! Has matado a mi madre, ¿y ahora pretendes matar a mi padre? De eso nada.
-¿Y qué vas a hacer?
-¿Por qué quieres joder mi familia?
-Por que me da la puta gana.
-¿Qué te hemos hecho?
-Vosotros nada, tu madre sí.
-¿Qué te ha hecho mi madre tan horrible como para asesinarla? ¡¿Por qué has tenido que destruir una parte de mi vida?! -se me nublaba la vista a causa de las lágrimas.
-¡Yo la quería! Pero llegó tu padre y la enamoró -miré a mi padre indefenso en el suelo y conseguí quitarle el arma mientras el se frotaba los ojos con una mano. La alejé un poco pero se dio cuenta. Me cogió la pistola y me apuntó con ella- Así que decidí que si tu madre no era mía, no sería de nadie.
-Pe-pero, no hace falta matar a nadie más- vi a Marcos entrar pero le hice una señar para que se fuera. Se quedó en el hall.
-Solo quiero vengarme, niña.
-¡No me llames niña! -lo odiaba.
-¿Por qué? ¿A la niña no le gusta?

Me estaba enfureciendo.
-¿Y encierras a tu familia en el baño?
-Es para que no presencien esto.
-¿El qué? ¿Lo cabrón que es su padre?
-Yo no soy un cabrón.
-¡Que va! Eres una hermosa persona -ironicé.
-Tú no sabes nada de mí -Me apuntaba a la cabeza, pero se le cansaba el brazo y lo bajó un poco.
-Ni quiero.
-Niña, me tienes harto.

Pensaba que de un momento a otro entraría la policía, pero mi espera no daba resultado. Tenía mucho miedo. Mi mirada no se apartaba del arma. Su mano temblaba sobre el gatillo.

Vi cómo su dedo índice resbalaba disparando la pistola. En pocos segundos noté cómo una bala atravesaba mi hombro derecho. Sangraba, mucho. Intentaba parar la sangre pero perdí la consciencia y caí al suelo.

lunes, 26 de agosto de 2013

20. Cena de navidades

La miré. Estaba sonriente. ¿Cómo le iba a decir que no? Asentí, pero no se atrevió a pedirle nada, así que nos fuimos. Nos sentamos en un banco  en el centro.
-Mel, tengo que decirte algo. He visto a un hombre rondando tu casa. Entró buscando algo y luego se metió en el coche en dirección al aeropuerto.
-¿Qué estás diciendo? ¿Que sabe dónde estamos?
-Pero ¿quién?
-El asesino que mató a mi madre.
-¿Ha muerto tu madre?

La miré boquiabierta.
-¿No lo sabías?
-Pues... No... Lo siento cielo...
-Tranquila, no pasa nada -en realidad estaba destrozada por el hecho de que mi mejor amiga no conociera esa terrible tragedia.

-¿Sabes? He roto con Bruno.
-¡¿Habéis salido juntos?!
-Si...
-Ah... Vale...

Seguro que han roto por que le ha engañado.
-¿Por qué habéis roto?
-Me ha sido infiel.
-¡Toma!
-¿Qué?
-No... Nada.

Le dí el número de Bryan ya que me lo había pedido y empezaron a chatear.

Se hizo de noche y volví a casa. Hacía frío, así que me puse una sudadera de ChupaChups. Coloqué la capucha en la cabeza y metí las manos en los bolsillos. Las luces de las farolas no eran muy potentes por lo que no veía bien por dónde pasaba.

Mi mente se centraba en un sólo objetivo: el asesino. ¿Qué quería de nosotros? ¿Por qué mató a mi madre? Dios...

Llegué a casa y mi padre estaba haciendo la cena de Navidad.
-Papá. Si cenamos los 3 sólos esto va a ser un rollazo.
-Tranquila cielo. Van a venir también Ali y sus padres.
-¿Y su hermano?
-También.
-Joder. Me cae fatal.
-¡Esa boca!
-Perdona... Pero es un guarro. Cada vez que lo veo me mira el escote.
-Pues ponte jersei. Anda, déjame cocinar tranquilo. Ve a tu cuarto o algo.
-Vale -agarré mi móvil y subí la corta escalera.

Entré en mi cuarto, cerré despacio y me tiré en la cama desbloqueando el móvil. Ví a Bryan y a Ali en linea.
-Qué raro -ironicé.

Encendí el ordenador e inicié sesión en Twitter. Ali y Bryan ya ponían tweets empalagosos, igual que Rossie y Danny y que Anna y Peter.   

También estube hablando con Chris por Skype.

Chris: Hola.
Yo: Hola
Chris: ¿Qué? ¿Tu amiga ya está con Bryan?
Yo: ¿Vienes al cine? -quise cambiar de tema.
Chris: ¿Cuándo?
Yo: Mañana, que hoy tengo cena.
Chris: Ok.
Yo: Chao.

Me desconecté antes de que pudiera responder. Me asomé a la ventana y vi llegar a Ali con su hermano y sus padres. Su padre estaba muy nervioso. Entraron en el edificio y al llegar a nuestra puerta, entraron ya que la habíamos dejado abierta.

Me puse el vestido que me había comprado con Marcos y con unos tacones no muy altos del mismo color: verde esmeralda. Bajé las escaleras y conduje a Johny y sus padres al salón. Mi padre iba detrás. Se sentaron y estuvieron hablando mientras James intentaba hackear el WI-FI. Me hacía gracia la cara que ponía cada vez que fallaba. Ali, Lola y yo pusimos la mesa.
-¿Qué tal con Bryan? ¿Ya sois pareja? -dije dándole con el codo suavemente.
-Shh. Que están ahí mis padres.

Los miré. Estaban hablando tranquilamente, pero su padre estaba observando la casa, cada rincón. Le había gustado mucho.
-Vamos a mi cuarto.

Dejé los cubiertos en la mesa y subí a mi cuarto con Ali pisándome los talones y el guarro de su hermano junto la escalera. Seguro que me quería ver las bragas. Que asco de tío.
-¡Que pasada de habitación! -gritó tirándose en mi cama.
-Gracias, pero aún no está decorada del todo.
-¿Tienes baño propio? -empujé una puerta con el trasero- Que chollazo, tía -se levantó de la cama entrando en el baño.

Se puso a registrar todos los cajones y yo me puse enfrente el espejo colocándome bien el escote del vestido.
-No hace falta que te lo subas tanto, guapa -James estaba apoyado en el marco de la puerta.
-¿Qué quieres?
-¿Yo? Muchas cosas... -dijo acercándose a mí y rodeando sus brazos en mi cintura.
-Lárgate de aquí -le dí un empujón contra la puerta y cerré fuerte. Volví al espejo y me hice unas ondulaciones en el pelo.

-¿Qué pasa? ¿Ha venido James?
-Sí... -miré a Ali y no pude contenerme la risa- ¡Tienes crema solar en la nariz! -solté tal carcajada que caí en la cama.

En pocos minutos nos llamaron para cenar. Bajamos rápidamente. Ya estaban en la mesa comiendo. Quedában dos sitios, por desgracia, me tocaba al lado de James. Cenamos.

Al acabar eran las 11 más o menos cuando sonó el timbre. Fui abrir y era Marcos. James iba detrás de mí.
-Hola cielo.
-Hola -respondió sonriente, pero su cara cambió al ver a James.
-Hola -dijo James detrás de mí apoyándose con una mano al marco de la puerta.
-¿Éste quién es?
-El hermano de Ali -le miré- ¿Puedes volver a la mesa?
-Claro... -se dio la vuelta y percorrió el pasillo hasta el comedor.
-Ah vale. ¿Qué te iba a decir... Quieres dar una vuelta?
-Espera que le pregunto a mi padre y me cambio.
-Pero si estás perfecta.

Sonreí y fuí hacia mi padre.
-Papá, ¿puedo dar un paseo con Marcos?
-Claro, pero no vuelvas tarde.
-¡Gracias papi!

Oí bufar de rabia a James. Me hizo gracia. Cojí mi móvil, lo metí en un bolso de noche y salí con Marcos.

Estuvimos un buen rato caminando y hablando. Pero me sonó el móvil.

*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*

Yo: ¿Diga?
Papá: Carinó, soy yo. Sólo era para decirte que no hace falta que vengas tan pronto.

Su voz temblaba, como de nerviosismo. Se oían voces de fondo.

Yo: Gracias, pero ¿por qué?
Papá: N-no, por nada.
Yo: Papá, ¿qué pasa ahí?

sábado, 24 de agosto de 2013

19. De picnic

Ya estaba feliz de nuevo, pero aunque ya lo había arreglado con Marcos, no iba a dejar de lado a mis amigos. Quedaba muy amenudo con Bryan y Danny ya que me llevaba muy bien con ellos, pero notaba a Marcos un poco tenso por eso. Decía que si podía venir con nosotros, pero le respondía que no hacía falta.

***NARRA MARCOS***

Últimamente Mel salía mucho con los chicos. Y lo raro es que no me dejaba ir con ellos. ¿Y si... Me estaba engañando? No. Me quería quitar estos pensamientos de mi cabeza.

Seguro que se aburría conmigo, así que quería prepararle algo especial, tan especial como ella. Lo único que se me ocurrió fue un picnic en el jardín delante del instituto. Cogí una cestita con cosas y un pequeño mantel. A las 8 de la tarde, ya oscurecía. Fui a su casa a buscarla y su padre la dejó venir, pero con la condición de volver no muy tarde. Accedió y me la llevé al jardín.

***NARRA MELANIE***

Danny y Bryan me dejaron en casa a las 7 más o menos y me tumbé al sofá a ver la tele. Más o menos una hora después llamaron al timbre. Era Marcos con una rosa en la mano.
-¡Qué bonita!
-Como tú.
-Oinx que mono -la cogí juntando mis manos con las suyas, y mi torpeza natural hizo que se me cayera.

Nos agachamos los dos para cogerla pero nos golpeamos las cabezas al levantarnos. Nos dio la risa.
-¿Quién es, Mel? -preguntó mi padre desde la cocina.
-... Un amigo, papá.

Marcos hizo una mueca ante mi comentario.
-¿Y qué quiere?
-Dice que si voy a dar un paseo con él. ¿Puedo?
-... Vale, pero no vuelvas tarde.

Sonreí, cogí mi móvil y una cazadora y salí con las llaves en la mano, las cuales metí en un bolsillo.

En el cielo ya no había luz, pero las farolas iluminaban la acera haciendo que viésemos cada paso que dábamos. Una suave brisa atravesaba mi ropa superior y batía mi pelo ondulado haciéndolo volar.

En medio de la acera me frenó y me ató un pañuelo a los ojos. Me agarró de la cintura para guiarme. No pregunté, simplemente me dejé llevar. Yo iba con los brazos estirados como una zombie para evitar chocarme con algo o alguien.

Caminamos unos 5 minutos y luego me paró. Estábamos sobre hierba, lo notaba a cada pisada que daba. Me quitó la venda y me aclaré la vista con los nudillos. ¡Un picnic! ¡Me había preparado un picnic en el jardín!
-¡Muchas gracias! Pero... ¿Por qué te has molestado?
-Porque quería hacer algo tan especial por ti como lo eres.
-¡Qué bonito! -me llevé las manos al corazón y luego me giré para verle la cara y darle un dulce beso.

Me senté con las rodillas dobladas a un lado en el mantel y él hizo lo mismo. Abrió la cesta y sacó una ensaladita. Estaba muy pero que muy buena. No sé quele había echado, pero era la mejor que había probado.
-¿Qué tal?
-Buenísima.

Hablamos mucho. Pasamos casi todo el rato besándonos. Lo pasamos muy bien. Lástima que ya se acabara el día.

Sonó mi móvil. Era Ali.

*LLAMADA TELEFÓNICA*

Yo: ¿Qué pasa?
Ali: ¿Qué tal te va? ¿Nuevas amigas? ¿Cómo es tu casa? ¿Tienes novio, pillina? ¿Mola el centro?
Yo: Hey, frena. A ver: Estoy bien, tengo 5 nuevas amigas y 2 nuevos amigos, es muy grande, se podría decir que sí, tengo novio jeje, el centro... Buah, ¡una pasada!
Ali: Tengo una sorpresa para ti.
Yo: ¿Ah, si?
Ali: Abre la puerta.

*FIN DE LA LLAMADA TELEFÓNICA*

Abrí la puerta y vi a Ali delante de la puerta de la vecina con el móvil en la mano.
-Tía, que es esta puerta.
-Ah... Vale.

Cerré la puerta y llamó al timbre.
-¡¡AAAAHHHH!!
-¡¡AAAAHHHH!!

Gritamos las dos y nos abrazamos. Hasta lloramos.
-Pero... ¿cómo...?
-Cogí un avión.
-Y... ¿cuándo...?
-Esta mañana.
-¿Por qu...?
-Te echaba de menos.

Le enseñe la ciudad, el centro, el insti, mi casa, le presenté a mis amigos y a Marcos.
-Que guapo -me susurró.
-Lo sé -dije riendo.

¡Ah! Una cosa que se me olvidó decir. Chris y Bryan acabaron cortando. No podían seguir con esa relación. Ahora seguiré con la historia.
-Y este es Bryan.
-Encantado.
-Igualmente -dijo con una sonrisa.

-¿Todos tienen novia? -me llevó a una esquina y empezó a hablqrme en susurros.
-Menos Bryan. Acaba de romper con su novia.
-¡Toma! Mi suerte ha cambiado. ¿Te importa si le pido salir?

Lo pensé durante un momento. He de admitir que Bryan todavía me atraía un poco. Si salen juntos... ¿Me pondría celosa?

viernes, 23 de agosto de 2013

18. Un beso de reconciliación

«Por favor llámame»
«¿Qué ha pasado? Hablame por WhatsApp»
«Melanie, por favor. Te hecho de menos»
Y más mensajes. Llamadas perdidas de Marcos. Mensajes privados. Chat. WhatsApp. WeChat. Etc.

Quería saber que había pasado. ¡Que te has liado con la puta de Sam!

~~~EXÁMENES~~~
Llegaba la época de exámenes.
Lunes examen de Naturales y Sociales.
Martes examen de Matemáticas y Lengua.
Miércoles, Música, Francés y Educación Física.
Jueves de Plástica y Religión.
Viernes LIBRE!!

Toda una semana y un finde estudiando. ¡Que agotador! Por fin viernes. He de admitir que me salieron bastante bien.

Esa semana de tantos exámenes sólo me he preocupado de ellos. No me he fijado ni en mis amigas ni en nada.

El viernes ya me relajé. Me empezéa fijar en todos los del insti. Se acercaban las Navidades. Se acababa el insti durante 3 semanas. No era mucho, pero era algo.

Marcos estaba muy pesado. Mea harté.
-¿Qué pasa?
-Que vas por ahí morreandote con putas como Sam -le dí un portazo a la taquilla.
-Yo no me he morreé con... Ah ya...
-¿Ahora te acuerdas?
-Pero yo...
-Tú... Mierda. No me vuelvas a hablar nunca. ¿Entendido?
-Escucha Mel...
-No, escúchame tú a mí. No me llames, no me mandes mensajes, no me Whatsappees, no me hables, no me toques. Dejame, ¿enteendido?
-Pero...
-Eres la primera persona además de mis padres en la que había confiado plenamente. Ni en mi mejor amiga. ¿Y me haces esto? ¡Que te dén!

Me fui echando humo hacia casa. Al llegar me di de cuenta de que me había dejado la mochila allí. Ya estaba cerrado.
-Lunes voy, en la entrega de notas -pensé.

Fui a dar un paseo. Me dirigía a una tienda de batidos cuando algo me golpeó y caí al suelo.
-¡Oye! ¡Mira por dónde vas!
-Perdona.
-¡Ay! -dije mirándome el codo. Estaba rascado.
-Lo siento. ¿Estas bien?
-Si... Si... -me extendió una mano para levantarme.
-Soy Danny.
-Yo Melanie -le sonreí y le dí dos besos.

Era un chico de mi altura, moreno, con los ojos castaños. Tenía una preciosa sonrisa.

-Déjame invitarte a un batido para compensarte.
-No tienes porqué.
-Por favor, te lo debo.
-Venga, vale.

Cogió el skate en una mano y con otra me rodeó con el brazo. Me senté en una mesa de la terraza dde la tienda mientras él pedía los batidos.
-¡De cereza! ¡Mi favorito! Gracias Danny.
-De nada mujer.

Nos tomamos los batidos y hablamos, mucho. Era perfecto. Le gustaban las mismas cosas que a mí, pero estaba enamorada de Marcos. ¿Por qué? Me lo quería quitar de la cabeza. Danny simplemente era un amigo, quizás el mejor que había tenido nunca.

Empezamos a quedar más, pero de forma amistosa, él tenía novia y no me quería meter en medio. Era Rossie. Le conté lo que me había pasado con Marcos y me dijo que pasara de él. Era un amigo suyo.

~~~LUNES~~~

El lunes no tardó en llegar. Estaba nerviosísima por las notas. ¿Quién no lo estaría? Nos reunieron por cursos y nos fueron llamando por orden alfabético. No tardé en salir. «Melanie Lean». Mi nombre resonó por todo el salón de actos. Me levanté del asiento y caminé hacia el escenario. Todos me miraban fijamente. Me sentía incómoda. Cogí las notas y volví a paso ligero a mi sitio. Me sentaba entre Pao y Nicole. Pronto salieron ellas.

Al acabar, Marcos me arrinconó en una esquina.
-¿Qué te dije?
-Calla y escucha. Danny me lo ha contado todo.
-Bocazas... -maldije entre dientes.
-No estoy liado con Sam ni quiero nada con ella.
-Entonces... ¿Por qué te he visto besándola?
-Se me lanzó encima.

Se me creó una sonrisa de oreja a oreja.
-Yo no sería capaz de hacer algo que te dañara. Yo... Te quiero.
-¡Y yo a tí cari! -Me agarró de la cintura y rozó sus labios con los míos creando un precioso beso. Un beso de reconciliación.

martes, 20 de agosto de 2013

17. Me has hecho daño

Me quedé en blanco. Si decía que sí iba a pensar que ya me había hecho ilusiones, y si decía que no a lo mejor le rompía el corazón. Opté por una tercera opción.
-No sé... ¿Tú que dices?
-No sé...

Lo miré sonriente. Estaba sonrojado. ¿Se había sonrojado.. Por mí?
-Mira Marcos, tú no eres de una sola chica.
-Ahora sí.
-Eres el que se tira a todas las nuevas.
-Ya no.
-Y no vas a cambiar porque esté yo aquí.
-Es tarde -no me enteraba de lo que decía.
-Además... -me detuvo con un beso. Un precioso beso forzando contra una columna del centro comercial.
-¿Acaso me has escuchado?
-Claro...
-... Que no -acabó la frase- eres muy charlatana.

Me agarró de la cintura y me pegó contra él lo máximo posible. Mi respiración se acerelaba cada vez más debido al nerviosismo.

-Así que... ¿Quieres algo conmigo? -pregunté rodeando su cuello con mis brazos.
-Claro que quiero, preciosa.

Al oír lo de preciosa me sonrojé. Así que terminamos nuestra conversación con un beso. Un largo y bonito beso que dio lugar a una nueva pareja en esta ciudad. «Así es, estoy saliendo con Marcos Selley. Moriros de la envidia, zorras.» Pensaba.

Al parecer en el instituto no pasaba desapercibida. Los chicos, aún sabiendo que tengo novio, me entraban. Un día iba por el insti con Marcos DE LA MANO y un tií me separó de él y me invitó a tomar algo. Lo malo de esto es que luego Marcos le partió la cara... Pero bueno.

A lo que voy es que Marcos me estaba cogiendo mucho cariño. Tanto que a cada tío que me echaba el ojo le lanzaba una mirada asesina. Celoosoo.

~~~DOS SEMANAS DESPUES~~~

Todo iba genial. Todo pura felicidad. Iba por la calle caminando cuando veo a Sam liandose con un chico en un callejón. Tenía curiosidad de saber quién sería el desesperado así que pasé lo más cerca de ellos para verle la cara. Cuando le vi, me quise morir. ¡El cabronazo de Marcos estaba con Sam! Corrí a casa y al llegar me metí en mi habitación cerrando la puerta de un golpe. Luego, me dejé caer en la cama a llorar. ¿Cómo se le puede hacer esto a una persona que te quiere?

Lloré un montón. Tanto que me dolía la cabeza, y como no tenía más lágrimas me quedé dormida.

Al despertar, eran las 8 de la tarde. Me levanté de la cama y me dolía mucho la cabeza. Cerca de la puerta había una nota. La letra era de mi padre, claramente.

Melanie:
Lola y yo vamos al super. Volveremos tarde por que quiere una muñeca nueva que han anunciado por la tele y tenemos que pasar por el centro comercial.
Te quiero.

Sola en casa. Llamé a Nicole, a Rossie, a Anna, a Chris y a Pao para ir al centro de compras o algo. Tenía que distraerme. No paraba de pensar en la imagen de Sam y Marcos ahí en el callejón. Hablando del rey de Roma. Miré mi móvil y tenía 14 mensajes de él. No respondí, solo me limité a escribir un tweet: «Que bajo has caído»

Me puse una camiseta escotada blanca con las palabras "FUCK YOU" difuminadas en rojo, unos shorts vaqueros y unas Vans rojas. Cogí dinero, las llaves y mi móvil y lo metí en un bolso y salí de casa.

Llegué pronto y estaba allí Anna.
-¡Hola Mel!
-Hola -respondí con la voz apagada.
-¿Qué tal con Marcos? -me dijo dándome un suave codazo en mi abdomen.
-Mm... -no pude responder. Los ojos se me llenaron de lágrimas muy rápido y rompí a llorar a moco tendido.
-Ey, ey, ey. ¿Qué ha pasado, cielo? -alzó los brazos y yo me lancé a ella abrazándola.
-¡¡Marcos me ha engañado!! Con la puta de Sam... -no podía hablar. Pronto, llegó corriendo Rossie y después Pao, Nicole y Chris.
-¿Qué ha pasado, Mel? -preguntaron las 4 a la vez.

Miré a Anna y le hice una señal para que se lo contara ella.
-Que cabrón el tío -maldijo Pao.
-Se ha pasado eh -murmuró Nicole.
-Que bajo ha caído -dijeron Chris y Rossie al unísono, como si hubieran leído mi tweet.

Me limpié las lágrimas con una mano.
-Venga, vamos de compras.
-¿Seguro que estás en condiciones? -Anna me apartó el pelo de la cara.
-Por supuesto que sí. Ese tío no se merece ni una de mis lágrimas.
-Así me gusta -dijo Rossie sonriente y dándome un abrazo.

Fuimos por todas las tiendas comprando camisetas, chaquetas, shorts, vaqueros, chalecos, sandalias, Vans... Muchas cosas.

Íbamos caminando y riendo con las bolsas en las manos. Lo estábamos pasando genial, pero de repente alguien me elevó en el aire agarrándome de la cintura y me llevó a una esquina.
-¿Qué te pasa, cari?
-No me vuelvas a llamar así en tu puta vida.
-¿Por qué? ¿Qué pasa?
-Naadaa. Todo esta bien -dije sarcástica. Me fui por un lado hacia las chicas.
-Dime qué he hecho.
Me di la vuelta cabreada y triste.
-Mira, chaval. Me has hecho daño, mucho daño. Confiaba en tí. No me esperaba esto.

Intenté evitar las lágrimas y volví hacia ellas.
-¿Dónde estabas?
-Nada importante...